Maude Barlow. Fotografía: Óscar Pérez-El Espectador"No hay derecho al agua sin agua"
Inicia la discusión sobre el referendo del agua en el Congreso. Maude Barlow, Premio Nobel Alternativo, estuvo de paso por Colombia dando su respaldo a la iniciativa popular.
Maude Barlow, asesora principal del presidente de la Asamblea de la Organización de Naciones Unidas para el Agua, estuvo de paso por Colombia en el Foro Internacional del Agua que se llevó a cabo en días pasados. Su visita sirvió como preámbulo al debate que inicia hoy en la Comisión Primera de la Cámara de Representantes en torno al referendo del agua.
Con el respaldo de dos millones de firmas, los promotores del referendo esperan no encontrar mayores tropiezos en el trámite legislativo. Representantes de todas las bancadas ya han manifestado su apoyo.
En su discurso, Barlow no sólo dio su respaldo al proyecto de ley que convoca a los colombianos a votar a favor del derecho fundamental al agua potable, sino que, además, insistió en la importancia del agua como un bien público en el panorama mundial.
Barlow contó a El Espectador que su batalla por el agua como un derecho fundamental inició hace 23 años, cuando Estados Unidos y Canadá (su país de origen) negociaban un tratado económico. El agua comenzaba a considerarse como uno más de los bienes comerciales e intercambiables en este tipo de tratados. Mientras en Canadá abundaba el recurso, en Estados Unidos comenzaba a escasear.
La canadiense, quien se cataloga a sí misma como una “activista social”, inició una profunda reflexión sobre si el agua efectivamente pertenece a alguien, si debe ser un bien público o privado o si debe venderse. Una problemática que, afirma, le ronda la cabeza todos los días y que la llevó, en el año 1998, a escribir un artículo que rápidamente se convirtió en un libro: El oro azul, y que ha sido traducido a docenas de idiomas.
Barlow, quien es conocida como “la reina del agua”, reparte su tiempo entre la presidencia del Consejo de Canadienses, el Proyecto Planeta Azul, del cual es fundadora, y sus continuos viajes a lo largo del mundo.
Por eso, habla con propiedad de la crisis mundial del agua y de cómo los distintos países ya están comenzando a tener disputas por ésta. “Ejemplos como el conflicto entre China e India por el Himalaya, o el de Estados Unidos con México por el río Colorado así lo demuestran”, comenta.
La activista tiene una propuesta muy clara. “Toda sociedad debe garantizar el agua como un derecho fundamental de cada individuo, que se traduce como el mínimo vital o el agua para la vida: una cantidad que debe ser gratis o al menos muy barata”, afirma Barlow.
Sin embargo, aclara que luego de que se garantice ese mínimo vital, sí puede empezarse a cobrar. Además, explica que esta idea debe estar en armonía con el concepto de agua como un bien público, es decir, que pertenece a todos los individuos, pero que debe usarse con ciertas reglas.
Barlow asegura que si no se toman en cuenta estas medidas tendremos que enfrentar, como ya ha empezado a manifestarse en algunos países, una crisis de escasez de agua. “Ni siquiera podremos pensar en un derecho al agua, si no hay agua”, afirma de forma contundente. Por eso asegura que “todos debemos ayudar a solucionar este problema”.
Por ahora espera una política más decidida desde el centro de las Naciones Unidas. “Tengo la esperanza de que en unos años esta organización declarará el agua como un derecho fundamental y que nadie tiene el derecho de apropiársela o venderla”, concluye.
Lucía Camargo Rojas
Publicado en El Espectador, martes 2 de diciembre de 2008.
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