
Cuando cierra la noche
Luz Peña Tobar
Villegas Editores
Desde el epígrafe, “Entre el cerebro y las manos debe estar el corazón” (Fritz Lang, Metrópolis), Luz Peña Tovar nos adentra en el mundo de la pantalla grande. Y no nos va a dejar salir de allí. La realidad creada a través de la imaginación es en esta novela mucho más real, vital y verás que la cotidiana. Toda la existencia humana se explica con metáforas del cine: la vida es un escenario en el que se puede ser extra o protagonista. Manuela Sandoval, gran directora de cine, se parece a Louis Brooks, y esta no es su única relación con el mundo de la pantalla grande. Los capítulos se asemejan a diferentes tomas que hace la cámara para ver los hechos desde distintas perspectivas: a veces habla el narrador y otras los personajes, con un toque de humor sarcástico. Un giro inesperado permite revisar la historia y recrearla en forma distinta. El efímero medio comercial y el rico medio del artista se oponen para unirse a través del corazón y demostrar que la vida merece ser vivida si se tiene imaginación.
Lucía Camargo Rojas
Publicado en: revista Piedepágina, No 8, 2006.
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