domingo, 29 de agosto de 2010

Uribe Tevé

De cómo Álvaro Uribe manejó la comunicación durante sus dos mandatos presidenciales.

Por Lucía Camargo Rojas*


“Yo no leo los periódicos internacionales” dijo Álvaro Uribe Vélez, presidente de la República de Colombia desde el año 2002 hasta el 2010, luego de que en una rueda de prensa le preguntaran por un artículo del Washington Post en el que se señalaban presuntos vínculos entre el paramilitarismo y el hermano del mandatario.

Y es que Uribe no sólo demostró poca simpatía por los medios de comunicación extranjeros durante sus dos mandatos presidenciales, sino que demostró su preferencia por la radio –y específicamente las emisoras regionales– antes que la prensa. “A él no le gusta que lo editen” explica Mario Morales, director del campo de Periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad Javeriana. Por eso se inclina por la radio, “un medio caliente en donde tiene oportunidad de exponer sus ideas y que le permite tener una comunicación más directa”, comenta César Mauricio Velásquez, secretario de prensa de la Casa de Nariño desde el año 2007.

De hecho, en la carrera política de Álvaro Uribe ha sido indispensable el contacto directo con los ciudadanos. En la década de los 80 comenzó unos diálogos con los habitantes de Medellín que se fueron perfeccionando hasta crear los consejos comunitarios cuando fue gobernador de Antioquia. Reuniones en las que escuchaba los problemas o reclamos de los pobladores de
cada municipio y se comprometía a resolverlos. Con el correr de los años, y sus ocho años como cabeza del Gobierno, esta dinámica se convirtió en su herramienta comunicativa más eficaz.

Los consejos comunitarios
Todo empezaba con un grupo de funcionarios del gobierno que se dirigía al municipio en el que se realizaría el consejo. De acuerdo con Morales, ellos se encargaban de escuchar a los habitantes y conocer sus necesidades. Así, el presidente sabía previamente de qué se trataría la discusión y a la hora de recitar su discurso sorprendía a los asistentes porque tenía conocimiento de todos sus problemas.

En particular, según Velásquez, la Secretaría de Prensa se encargó de brindarle al presidente insumos para su discurso (como datos y hechos) que son los que pronunció a diestra y siniestra durante sus presentaciones. Cinco minutos antes del consejo su edecán le entregaba un pequeño cuaderno de notas que coloquialmente se conoció como “copialina” −y que en la jerga gubernamental se llamaba “Balance Scord Card Paisa”− (Peña, 2008, 65) en donde se escondían las cifras oficiales sobre todo tipo de temas: salud, educación, seguridad, etc.

Una fugaz revisión de la “copialina” le permitió a Uribe tener las cifras en la cabeza y recitarlas a su antojo. Datos y argumentos, mezclados con su conocimiento de los problemas de la población y su discurso directo, paternalista y cercano dieron como resultado una alocución que pocos se atrevieron a refutar.

Pero no sólo se trataba de recitar un discurso o el mismo estribillo que los colombianos oyeron una y otra vez durante ocho años y que parece haber quedado grabado en el inconsciente colectivo: “seguridad democrática, confianza inversionista, cohesión social”. También se concibió el consejo como una puesta en escena en donde Uribe encarnaba al presentador de televisión y los asistentes se convirtieron en sus televidentes. Omar Rincón, docente de la especialización de periodismo de la U. de los Andes, afirma en su artículo ‘Cuando gobernar es una emoción televisiva’ que el primer mandatario logró convertirse en “el protagonista del drama que se llama Colombia”.

Así, Rincón asegura que en los consejos Uribe “dejó de ser presidente y se convirtió en presentador de TV, condujo el programa, dio la palabra, creó soluciones y delegó responsabilidades. Gobierno en vivo y en directo. El televidente-pueblo sintió que el conductor Uribe le estaba solucionando sus problemas y que gobernó para ellos y ellas. Soluciones simbólicas y mágicas aparecieron para los problemas reales; no importaba que la solución real nunca llegara, simbólicamente el problema estaba resuelto" (Ver video Especial Consejo comunal No 300).


Y es que se logró crear la imagen de pertinencia de los consejos: ante una necesidad -que el gobierno conocía previamente- aparecía el responsable. “Si la gente quería un puente, se
presentaba el ministro de transporte. Pero si necesitaban un puesto de salud, quien viajaba al municipio era el ministro de protección social”, explica Morales (Ver videos 1, 2 y 3).

Luego de la exposición del presidente hablaban los mandatarios locales, después los ministros y por último los asistentes, quienes hacían sus preguntas, comentarios, inquietudes o reclamos. Si ameritaba, como conclusión del encuentro se definía una tarea y, en un acta, se escribían los responsables. Todo quedaba registrado en los medios porque se transmitía a través del canal institucional, sagradamente, cada sábado. Posteriormente la oficina de regiones de la presidencia les hacía seguimiento a las tareas. Según Velásquez, el gobierno finaliza con 70% de los compromisos cumplidos y los demás quedan en proceso para que los resuelva el próximo mandatario. “Nada de lo que se definió en un consejo comunitario quedó en el olvido”. Por eso asegura con orgullo que “el resultado de esos eventos es un éxito total”.

La estrategia comunicativa
Jaime Bermúdez, canciller desde el año 2008 y asesor de comunicaciones en el primer periodo del mandato de Uribe, explicó hace cinco años en una entrevista concedida a Juan Carlos Gómez, director del Observatorio de Medios de la Universidad de la Sabana, que la estrategia comunicativa de ese entonces se resumía en tres momentos básicos. El primero, decirle siempre la verdad al país. El segundo, tolerancia absoluta con la crítica y el tercero, firmeza con la política de seguridad democrática.

De acuerdo con Velásquez, esa estrategia se transformó en el segundo mandato de Uribe. “Hay un principio que se mantuvo: el de comunicar la verdad. Los otros dos se fueron nutriendo de unos valores más apegados a la comunicación política que consisten en la responsabilidad del gobierno a la hora de informar y la comunicación directa con el ciudadano”.

A esto se le añade un objetivo claro de lograr un posicionamiento de la imagen positiva del presidente como aquel mandatario fuerte que vela por los intereses de los ciudadanos y quien está llamado a ser el guardián de la seguridad democrática. Tanto así que uno de los puntos claves que logró el gobierno Uribe a través de las comunicaciones internas fue el de conectar y estandarizar todas las entidades e instituciones del Estado en torno a un sólo objetivo: trabajar para consolidar la política de seguridad democrática (Peña, 2008, 101).

Las comunicaciones externas tuvieron el mismo propósito sólo que se enfocaron en dar a conocer las acciones del gobierno en el ámbito militar y político, mediante el uso de los medios masivos de comunicación. Ruedas de prensa, discursos televisivos, apariciones en radios regionales y, por supuesto, consejos comunitarios (Peña, 2008, 100).

En cuanto a las situaciones críticas, que podían empobrecer la imagen del primer mandatario, se manejó un protocolo mínimo que partió del comité de crisis (un equipo cercano al presidente). De acuerdo con Velásquez, se realizaban las consultas respectivas con los protagonistas, se analizaba la situación, se planteaban conclusiones y se verificaba cuál es la mejor oportunidad para comunicarlas. “Más que rápida, la respuesta debía ser completa, veraz y responsable”.


Una novedad en el gobierno Uribe consistió en que siempre tuvo la intención de enfrentar cualquier crisis comunicativa de manera personal y directa, lo cual, según Gómez, le produjo muchos réditos políticos. Y junto con el lenguaje cercano, íntimo, que parecía hablar de igual a igual (en diminutivo, que conoce el nombre de cada uno de sus interlocutores, con poncho incluido en los consejos, etc.) se vio como un presidente que se preocupaba por satisfacer las necesidades de sus ciudadanos.

Pero, además, como insistió de manera reiterativa en que hay un enemigo, el narcoterrorismo, y que él lo podía enfrentar, la audiencia se sintió protegida. Un elemento fundamental en el proceso comunicativo. Sin embargo, Gómez aclara que también se usó el enemigo de acuerdo con la conveniencia. “A veces era muy fuerte y entonces necesitábamos a Uribe y a la seguridad democrática. Pero otras ese agresor era débil, porque el presidente y las Fuerzas Armadas lo han golpeado”.

En fin, lo innegable es que durante ocho años el gobierno Uribe demostró tener un carácter metódico y operativo, lo que hizo que todas las acciones estuvieran estructuradas y nada ocurriera por casualidad. Sin resultados impredecibles (Peña, 2008, 65). Afirmación con la que concuerda Velásquez, quien explica cómo “logramos estar al ritmo nuestro y no al de los medios. Nunca improvisamos nada. Todo estaba estudiado y se analizaba”.

Uribe es y produce el mensaje
Pero lo más significativo del régimen de comunicación política de Uribe fue su facilidad no sólo de producir el mensaje sino también de serlo. Él “protagonizó los procesos comunicativos, estableció una interacción permanente con sus gobernados, se convirtió en el depositario permanente de la verdad, de esa verdad que en otros tiempos –en aras de informar con objetividad- buscaban los periodistas. El Presidente Uribe, en virtud de su estilo de gobierno, prefirió eliminar intermediarios y asumir las funciones de periodista en los procesos de comunicación con sus gobernados; indagar, entrevistar, buscar la verdad y presentar –su verdad- de la manera más transparente posible para que sus audiencias se informaran, para que sus receptores creyeran, para que la opinión de sus gobernados fuera favorable” (Gómez, 2005, 121).

Resultado. Desapareció el papel del periodista. No sólo se contentó con ser el protagonista, el héroe o el presentador. También fue el encargado de decidir qué se pregunta. Y, por supuesto, qué se responde. Entonces, se produjeron los hechos, diseñados y estructurados para que los medios hicieran eco de ellos con el objetivo claro de que la opinión pública los hiciera propios y reaccionara favorablemente a los intereses del gobierno.

Por eso el contacto directo. Para impedir que los periodistas se convirtieran en intermediarios. No extraña, entonces, la afirmación de Velásquez en el Manual de Estilo de la Presidencia: “El desarrollo de un Estado Comunitario, promovido por el presidente Uribe, también ha planteado nuevos desafíos comunicativos que van más allá del clásico esquema de la relación Gobierno y gobernados. Muchos y nuevos canales de comunicación del Presidente con los ciudadanos han sido explorados. Hoy, la figura presidencial va de la mano con los ciudadanos, el Presidente es el mensaje y su cercanía con los colombianos ha superado intermediarios” (Presidencia de la República, 2008, 12).

A esto se le añade que el mensaje se produjo una y otra vez tal y como ocurre en cualquier campaña política. De hecho, según Omar Rincón, los presidentes latinoamericanos no gobiernan sino que permanecen en campaña. Y como siempre estuvo en campaña hizo uso de las artimañas publicitarias para que su imagen y su política permanecieran. “No existió oportunidad que el presidente no aprovechara para hacer publicidad de sus cometidos, sus logros y su política de seguridad democrática” (Peña, 2008, 80). Incluso, es posible afirmar que en el gobierno Uribe se hizo uso de los 11 principios de la propaganda que usó Goebbles en el régimen de Hitler (Ver recuadro).

Entre los rumores políticos, es conocida la obsesión de Uribe por los índices de popularidad. Según Gómez, “cuando en las mediciones caía su popularidad, el mandatario produjo hechos mediáticos que le ayudaban a recuperar el terreno perdido” (2005, 118). Sin embargo, Velásquez se apresura a desmentir esta afirmación. “En primer lugar, el presidente nunca cayó significativamente en ninguna encuesta. Así que uno no puede decir que haya coincidencias entre una cifra baja en popularidad y un hecho mediático. Acá no tenemos cálculos de ese estilo”. No obstante, el secretario de prensa confirmó que existió una oficina en presidencia encargada específicamente de hacer y analizar esos sondeos de opinión.

¡Bienvenida la crítica!
Camila Zuluaga, periodista de la W, escribió hace pocas semanas en twitter: “se terminan ocho años de la era Uribe y ¡NUNCA logramos los periodistas que nos responda las preguntas!”. Cuando los comunicadores le hicieron preguntas inquisidoras y trataron de confrontarlo, Uribe se puso bravo, miraba a los ojos y lograba que los periodistas se intimidaran y dudaran si preguntar o no, explica Morales. “Todos los periodistas le hicieron preguntas pero Uribe se preguntó y se contestó”. “Él dice las cosas directamente a los periodistas y es frentero” —comenta Velásquez— “pero nunca nos hizo tener que llamar a un medio a rectificar o eliminar una información”.

Es que no tuvo que hacerlo. Generalmente él era quien producía la chiva. Por eso también aparecía en pantalla mucho antes de que los medios lo registraran. Una estrategia de la propaganda política, según Morales: el que pega primero, pega dos veces. “Él aparecía primero y, antes de que respondiera la oposición, ya había cambiado de tema. Estaba con otra noticia más grande y distinta. De tal manera que cuando la oposición respondía parecía fuera de lugar, porque ya era una cosa del pasado”.

Así, Uribe se convirtió, tal vez, en uno de los mandatarios colombianos que mejor supo manejar las estrategias comunicativas a su favor. Escándalos como las chuzadas del DAS, la parapolítica, las violaciones a los derechos humanos, etc., se lograron apaciguar gracias a una estrategia montada para consolidar la marca Uribe y su política de seguridad democrática, y su habilidad para tener su propio ritmo antes que someterse al de los medios (por eso se ofuscó cuando le ganaron, como en el ya citado caso del Washington Post).

Le apostó a la comunicación directa, el discurso paternalista y el excesivo manejo de las cifras, lo que le ha permitido llegar a los ciudadanos antes que cualquier otro medio, conocer lo que querían y resolverlo de inmediato. Curas que le dieron votos y le impidieron bajar en popularidad pero que, a la hora del té, simplemente respondieron a una política de lo elemental. Se le daba a la gente su puente, su escuela o su puesto de salud (lo micro) pero no se resolvieron los problemas macro, entre otras razones, porque las grandes reformas no producen historias mediáticas ni votos.

Y lo más asombroso. La construcción de la realidad previa a cualquier medio de comunicación permitió que él fuera y produjera la noticia. Colombia lleva ocho años al son de la historia que ha querido crear Álvaro Uribe Vélez porque ni siquiera los medios llegaron antes que él y porque muy pocos periodistas atrevieron a confrontarlo, entre otras razones, porque quienes lo hicieron fueron tildados de “traidores a la patria”.

Por eso no extraña que, entre sus múltiples tareas como ex presidente, se encuentren la de ejercer el periodismo y montar un conglomerado de medios a favor de su política que, muy seguramente, estarán integrados por programas de radio y TV (ya se sabe su poca simpatía con la prensa). Uribe ha demostrado entender a cabalidad que la estrategia comunicativa es fundamental a la hora de hacer política y permanecer en campaña. La utilizó de manera eficaz durante ocho años.◙
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* Periodista del equipo de comunicación CINEP/PPP

Referencias:

Gómez, Juan Carlos, 2005, Del régimen de comunicación política en el gobierno del presidente de Colombia Álvaro Uribe Vélez: un estudio de caso, [tesis de maestría], Bogotá, Pontificia Universidad Javeriana, Maestría en Estudios Políticos.

Peña Preciado, Claudia Fernanda, 2008, Comunicación Política y Política de Comunicación Organizacional en la PSD del Gobierno de Álvaro Uribe Vélez, [trabajo de grado], Bogotá, Pontificia Universidad Javeriana, Comunicación Social.

Presidencia de la República, Secretaría de Prensa, 2009, Manual de Estilo, Bogotá, Imprenta Nacional.

Rincón, Omar, 2006, ‘Cuando gobernar es una emoción televisiva’, La insignia. Diario independiente Iberoamericano.


Publicado en revista Cien días vistos por CINEP/PPP No 70. Agosto 2010

Libertad de prensa 2002-2010


A pesar de que el número de periodistas asesinados disminuyó en la era Uribe, se incrementaron las amenazas a los comunicadores por parte de organismos al margen de la ley, gobiernos nacionales y locales y las instituciones de seguridad del Estado.

Por Lucía Camargo Rojas*


A pocos días de que el presidente Uribe dejara su puesto, aún se podía leer un cuadro en la sala de espera de la Secretaría de Prensa de la Casa de Nariño que contenía las percepciones en materia de libertad de prensa del entonces primer mandatario: “Es nuestro deber proteger de manera eficaz la libertad y la vida de los periodistas (…). Nuestra patria ganó hace tiempo la batalla formal a favor de la libertad de prensa, pero fenómenos como la criminalidad se han constituido en obstáculos materiales para el ejercicio de esa libertad”.

Y es que si uno vuelve al año 2002 y revisa cómo era el panorama en esa época para los periodistas observa que, en su momento, esas afirmaciones de Uribe tenían razón de ser. Según las cifras de la Fundación para la libertad de Prensa (FLIP), en la década del 90 Colombia tenía un promedio de asesinatos de seis comunicadores por año.

De hecho, en el año 2002, de acuerdo con la FLIP, fueron asesinados 10 periodistas. Sin embargo, la cifra fue reduciéndose a medida que Uribe avanzó en su gobierno y se llegó a uno en 2010 (ver recuadro).



Por supuesto, el gobierno Uribe ha otorgado esta reducción a la política de seguridad democrática y las diferentes instituciones que monitorean el tema concuerdan en esa afirmación. Sin embargo, el Observatorio de Medios de la Universidad de la Sabana ha sido enfático en anunciar que se están presentando otros atentados a la libertad de prensa que también son alarmantes: las amenazas, que en 2000 fueron de 90%, en 2003 de 93% y en 2007 en 92%. De las cuales se destaca como alto grado de amenaza la acción intimidatoria de la libertad de prensa por parte de organizaciones al margen de la ley (ver recuadro).



Sin embargo, el Observatorio de la Sabana señala con preocupación que los comunicadores colombianos califican al Gobierno Nacional como una amenaza intermedia para la libertad de prensa. “Y es que, a diferencia de otros gobiernos, el presidente Álvaro Uribe Vélez se ha embarcado en situaciones conflictivas con varios periodistas que le han merecido, en repetidas ocasiones, llamados de atención a la cordura por parte de organizaciones como Human Rights Watch” (Gómez y Hernández, 2009, 31).

Una de las más recordadas, es el reclamo en tono airado que Uribe le hizo al director de la revista Semana, Alejandro Santos, por la publicación de infiltraciones del paramilitarismo en el DAS. Luego de que se publicó la revista, el primer mandatario la calificó como “frívola y graciosa” (Ver publicaciones de Semana y Caracol al respecto).

Además, el observatorio califica como una amenaza intermedia a los gobiernos nacionales y locales y los organismos de seguridad del Estado después de que en la encuesta que aplicó en 2007 se revelara que para los periodistas la Policía Nacional representaba el 55% de las amenazas, el Ejército Nacional el 52%, el DAS el 45%, la Armada Nacional el 41% y la Fuerza Aérea el 35%.



Incluso, en mayo de 2010, Reporteros sin fronteras reveló un informe en el que describió detalladamente la “casería de brujas” que Uribe Vélez llevó a cabo en contra de 16 periodistas y una decena de medios de comunicación por sus críticas hacia el gobierno y su proyecto de “seguridad nacional”. El documento señala las denominadas “chuzadas del DAS” a los comunicadores, pero también espionaje, actos de sabotaje e intimidación, así como “propaganda negra” que estigmatizaba a esas voces opositoras como “Enemigos del Estado”.

A su vez, Reporteros sin fronteras, en su informe anual de 2009, introdujo, por primera vez, la cifra de periodistas obligados a abandonar su país, como consecuencia de amenazas, e incluyó a Colombia como uno de los lugares en que los comunicadores se ven forzados al exilio. Sin embargo, César Mauricio Velásquez, secretario de prensa en el segundo mandato del gobierno Uribe, asegura que “en Colombia no hemos tenido en los últimos ocho años ningún régimen especial para condicionar la libertad de prensa. Todo lo que se ha hecho con la prensa es bajo el estado constitucional y bajo el estado institucional y ordinario. No se ha hecho ninguna medida extraordinaria que atente libertades y mucho menos la libertad de expresión, prensa y opinión”.

Las conclusiones del Observatorio de Medios de la Universidad de la Sabana son muy distantes a esa afirmación. Para ellos la libertad de prensa permanece en estado crítico y su evolución ha sido negativa en los últimos diez años. “Un alto porcentaje de periodistas está amenazado de muerte; a los tradicionales actores armados que amenazaban (guerrilla y paramilitares) se ha sumado, como factor de riesgo, organismos de seguridad del Estado; grupos ilegales se han asociado con políticos en alguna regiones para asesinar y amenazar al periodismo; y los gobiernos nacional, regional y locales a quienes se reclamaría absoluto respeto por la libertad de prensa, se convirtieron en factor desestabilizador del ejercicio periodístico por medio de presiones y sutiles manipulaciones” (Gómez y Hernández, 2009, 33).

Así, aunque la reducción de asesinatos ha sido significativa en el gobierno de Álvaro Uribe Vélez las amenazas a los periodistas continúan, no sólo desde los grupos al margen de la ley, sino también desde los organismos del Estado. Una situación preocupante que sigue sin dar garantías a los comunicadores para ejercer su profesión libremente.
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*Periodista del equipo de comunicación CINEP/PPP

Referencias:
Gómez, Juan Carlos y Hernández-Rodríguez, Juan Camilo, 2009, ‘Libertad de prensa en Colombia: entre la amenaza y la manipulación’, en revista Palabra Clave, Vol. 12 No. 1, Bogotá, Facultad de Comunicación, Universidad de la Sabana.




Publicado en revista virtual Cien días vistos por CINEP/PPP No 70, agosto de 2010

sábado, 15 de mayo de 2010

¿Le llegó la hora al empleo?

Por Lucía Camargo Rojas*

El gobierno de Álvaro Uribe entrega un país con la tasa de desempleo más alta de América Latina y una desigualdad preocupante. Las medidas que se tomaron no parecen haber sido efectivas. ¿Cómo debería enfrentar el próximo mandatario el tema económico?

No cabe duda de que el desempleo es uno de los problemas que hoy en día más preocupa a los colombianos. Así lo evidenció la Gran Encuesta de los Medios, que se publicó el miércoles 24 de marzo de 2010 en donde se calificó la escasez laboral como el principal problema que debe ser resuelto por el próximo presidente. Y se ratificó en su segunda versión, el 28 de abril. De las 21 posibles opciones de respuesta, entre las que estaban la seguridad y las relaciones internacionales, los encuestados no dudaron en designar la reactivación de la economía como la tarea urgente que deberá enfrentar el nuevo residente de la Casa de Nariño.

La infinita espera por encontrar un buen puesto de trabajo que les permita vivir de manera decente es la que tiene a los electores tratando de indagar o con la esperanza atinar a elegir un presidente capaz de reducir la tasa de desempleo más alta en América Latina: la de nuestro país que, de acuerdo con el Anuario Estadístico de 2009 de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), es del 14%. Y que, en el primer trimestre de este año, de acuerdo con el DANE, fue de 13%.

Es decir que en Colombia hay 2,5 millones de desempleados, sin contar con 6 millones de subempleados que, en medio de la eterna búsqueda laboral, contratos sin prestaciones o garantías que se acaban en un par de meses, entre otros contratiempos, esperan con ansias que el próximo mandatario ya no sólo le apueste a términos como “seguridad democrática” sino también a la generación de empleo.

De hecho, el propósito del actual gobierno que se plasmó en el Plan Nacional de Desarrollo 2006-2010 de disminuir la tasa de desempleo a menos de un dígito en 2010 (8,8%) no se ha cumplido. Mucho menos el de reducir la tasa de pobreza a 39% e indigencia a 8,0%. Y, si de desigualdad se trata, al finalizar el actual periodo hacemos parte del deshonroso grupo de países con muy alta desigualdad, de acuerdo con el informe Estado de las ciudades del mundo de la ONU.

Confianza inversionista

Las cifras demuestran que el proyecto bandera de los ocho años del gobierno Uribe, la confianza inversionista, a pesar de haber duplicado la inversión, no se ha traducido en reducción del desempleo, pobreza y, mucho menos, desigualdad.

En general, la lógica de la confianza inversionista consiste en que se debe dar una serie de facilidades y garantías al sector privado para que pueda ganar rentabilidad y, por consiguiente, invertir. Al final, se supone que el aumento en la inversión se traducirá en generación de empleo.

¿Por qué el resultado final de la ecuación no es el esperado? Para César Ferrari, docente del departamento de Economía de la Universidad Javeriana, la reducción de la tasa de impuestos sólo ha beneficiado al sector primario (minería, petróleo y carbón) que no es intensivo en mano de obra y, por consiguiente, no genera empleo.

En cambio el sector manufacturero, explica Ferrari, que sí necesita de mano de obra, no se ve beneficiado por las exenciones tributarias porque se ve afectado por la otra política que, simultáneamente, promueve el Gobierno: tasas de interés altas y tasa de cambio revaluadas.

Jorge Iván González, ex director del Centro de Investigación para el Desarrollo (CID) de la Universidad Nacional, agrega que el actual gobierno falló al darle exenciones a las grandes industrias sin exigirles nada a cambio: por ejemplo, en cuanto a generación de empleo. Además, advierte que las facilidades para el sector primario consolidaron la actividad extractiva pero no se avanzó en un proceso de industrialización.

Alejandro Gaviria, decano de la facultad de Economía de la Universidad de los Andes, añade que la principal razón de que la confianza inversionista no genere oportunidad laboral estriba en el sesgo antiempleo del modelo: “se encarece la contratación de mano de obra, se abarata la acumulación de capital y se subsidia la informalidad laboral, lo que termina cerrando un círculo vicioso bastante complicado”.

¿Modelo económico?
En general, los economistas consultados consideran que los mayores problemas de la política desarrollada por el gobierno Uribe son la escasa claridad en los objetivos y la falta de coherencia y consistencia de la política económica. De hecho, Salomón Kalmanovitz, decano de Ciencias Económico-Administrativas de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, manifestó en su columna de El Espectador del 14 de febrero de este año que no estaba seguro de que “el chamboneo y la incoherencia con que se han aplicado las políticas públicas de la administración Uribe ameriten agruparlas como un modelo económico”.

A su vez, Alejandro Gaviria afirmó en su columna de El Espectador del 21 de marzo de 2009 que los economistas opinan que “los problemas de la economía son en buena medida producto de la improvisación, del activismo desordenado que caracteriza al Gobierno. Los economistas critican la tendencia del Presidente de crearle un subsidio a cada problema, señalan la falta de coherencia de la política económica: la suma de muchas partes y la falta de un todo coherente”.

De hecho, Gaviria explicó a Cien Días que “el modelo económico de los últimos ocho años ha tenido dos elementos principales: la promoción de la inversión sustentada en las exenciones tributarias y el incremento de los subsidios focalizados entre los cuales sobresalen el Régimen Subsidiado y Familias en Acción. El modelo tiene dos manos: una derecha que reparte favores tributarios y una izquierda que entrega subsidios. En esencia tiene dos problemas: puede ser insostenible fiscalmente y al mismo tiempo es cuestionable socialmente pues no parece capaz de lograr una mejoría sistemática de las condiciones de vida de la población”.

Y agrega que la recuperación de la inversión es una fortaleza de la política impulsada por Uribe. “Pero la inversión no debe ser un fin en sí mismo. El empleo, no la inversión, debería ser el objetivo de muchas decisiones económicas. Como no lo ha sido, la principal debilidad del modelo es la generación de empleo formal”.

Según Ferrari, los últimos ocho años ha habido un interés casi exclusivo por la baja de inflación sin consideración de los otros objetivos básicos de política económica que son crecimiento elevado y sostenido y distribución del ingreso. “Es una percepción equivocada de lo que se debe hacer en política económica y, precisamente, esa es la debilidad más grande del modelo”.

Retos para el siguiente gobierno

En general, los expertos consultados por Cien Días consideran que la principal tarea que deberá emprender el próximo mandatario es la creación de una nueva reforma tributaria. Según González, es necesario volver a cobrar impuestos, en particular a los estratos altos, para crear condiciones de infraestructura y programas sociales que aumenten la calidad de vida, generen un ambiente favorable a la inversión y, simultáneamente, promuevan la producción interna (mediana y pequeña empresa), de tal manera que se genere empleo.

Adicionalmente, Kalmanovitz considera que se debe “mantener el gasto creciendo por debajo del crecimiento del producto para reducir el déficit fiscal progresivamente e impedir que la deuda pública se torne explosiva. A su vez, es necesario eliminar los parafiscales para los salarios más bajos y mantenerlos para los más altos, hacer que el salario mínimo no se eleve por encima de la inflación y buscar el empleo de jóvenes primerizos con contratos de aprendizaje por debajo del mínimo. Además, se debería subsidiar el empleo y quitar todas las gabelas para el capital y aumentar los subsidios para la construcción de vivienda de interés social y para la clase media”.

Gaviria añade que el próximo presidente “deberá iniciar su mandato eliminando

las exenciones a la inversión, especialmente en los sectores de minería, hidrocarburos y servicios públicos. Además, tendrá que revisar con cuidado el gasto militar y contener el crecimiento de los subsidios a la informalidad”. En síntesis “el próximo mandatario deberá tener claros sus objetivos y ver todo el panorama pues, al final, lo que cuenta es el mix de políticas: no un solo incentivo sino la combinación de varios”, enfatiza Ferrari.

¿Alguien puede salvarnos?
Durante la campaña electoral por la presidencia de la República no ha habido un gran debate económico. La opinión pública se ha visto bombardeada por eslóganes, alianzas y hasta información sobre la salud de los candidatos, pero no sobre lo que realmente cuenta: qué piensan hacer para reducir el desempleo, la pobreza y la desigualdad.

Para González, el más claro en materia económica es Rafael Pardo, candidato liberal, quien dijo al diario El Espectador que, de llegar a la Casa de Nariño, eliminará las “exenciones a las empresas existentes y las concentrará en las nuevas” de tal manera que “sean estímulo para la generación de empleo, más que a la importación de bienes de capital” pues, afirma en su página web que “en Colombia es más costoso emplear gente que hacer inversiones de capital y esto tiene que cambiar”.

Además, propone bajar el impuesto de renta de las sociedades y aumentar el de las personas que reciban dividendos. Adicionalmente, intervendrá para que los Fondos de Pensiones sean quienes financien los proyectos de infraestructura del Estado e impulsará un adecuado recaudo de impuestos que permitan la aplicación de una política redistributiva. A final de cuentas, cree en la inversión pública como una posibilidad fundamental para generar empleo.

Con su lema Trabajar, Producir y Progresar Noemí Sanín, candidata conservadora, busca acompañar y fomentar la creación de empresa y la responsabilidad social para, posteriormente, generar empleo. Sin embargo, en lo que hasta el momento ha divulgado a la opinión pública, no parece tener un plan económico sólido sino una serie de iniciativas encaminadas a financiar a las pequeñas y medianas empresas que, desde una perspectiva más amplia, no quieren separarse ni reformar las medidas que hasta ahora ha tomado Uribe: no eliminará los subsidios sociales ni económicos actuales y tampoco abandonará las políticas dirigidas a estimular la inversión extranjera. No queda claro qué hará en materia de recaudación de impuestos.

Por la misma línea se encuentra Juan Manuel Santos, candidato del partido de la U. No propone una reforma sustancial en cuanto a políticas de redistribución, sino que se centra en premiar los emprendimientos de empresarios pequeños, medianos y grandes para que creen puestos de trabajo bien remunerados. El candidato considera que existen cinco “sectores locomotora” de nuestra economía: infraestructura, agro, vivienda, innovación y minería. Este último, un sector beneficiado por la confianza inversionista que ha demostrado no ser generador de empleo. Como novedad, propone crear el Ministerio del Trabajo y el Desarrollo Laboral para que se responsabilice por la política de empleo y capacitación para el trabajo.

En la otra orilla, se encuentra Gustavo Petro, candidato por el Polo Democrático Alternativo, quien tiene una propuesta más radical que sus contenedores, pues busca democratizar el crédito a partir de la creación de cuatro bancos públicos: el de la mujer, el Banco del Joven, el Banco de Vivienda y el Banco Agrario. A su vez, propone crear las comunidades solidarias de empleo con capacidad para emitir moneda virtual, de tal forma que se democratice el poder de emisión. Además, propone crear un crédito agrario y construir un modelo de desarrollo económico alrededor de la producción de alimentos y la industria agroalimentaria.

Por su parte, Antanas Mockus, candidato del Partido Verde propone crear una política económica ordenada, eficiente y equilibrada que promueva la educación, tecnología, ciencia, innovación, emprendimiento y cultura como motores de desarrollo del país. A su vez, considera necesario recuperar la política productiva para el sector servicios, industria y comercio, así como fortalecer el mercado interno a través de la protección de industrias nacientes.

Mockus afirma que para generar empleo es necesario crecer de manera sostenida a un ritmo de más del 4% anual y, simultáneamente, un gran esfuerzo público y privado en educación, así como apoyo para convertir el talento y el conocimiento en alternativas de vida y generación de ingresos. Por eso, propone orientar los recursos y las políticas públicas de tal manera que promuevan procesos de formalización laboral y empresarial.

Cada propuesta, entonces, tiene una manera diferente de resolver un mismo problema. Algunos, a través del fortalecimiento de la creación de empresa, otros añaden la orientación de los recursos públicos hacia una política redistributiva. Lo que es claro para los economistas consultados por Cien Días es que, más allá de la contienda electoral basada en rumores y discusiones diarias, el siguiente mandatario deberá enfrentar de manera urgente el tema económico, sobre todo en materia de desempleo y, para lograrlo, tendrá que tener todo el panorama claro como una totalidad y no una visión de caballo cerril que le impida ser capaz de ver todo el bosque.◙

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* Periodista del equipo de comunicación CINEP/PPP

Publicado en la revista virtual Cien Días vistos por CINEP/PPP No 69, mayo de 2010

"Por primera vez observamos unas elecciones en las que no hay un favorito": MOE

Por Lucía Camargo Rojas*

Alejandra Barrios, directora de la Misión de Observación Electoral (MOE), manifestó sus impresiones a Cien Días acerca de las pasadas elecciones legislativas y sus recomendaciones para las presidenciales. Asegura que las del 30 de mayo serán diferentes a las de hace cuatro años porque la competencia es muy cerrada.

¿Qué anomalías se produjeron en la etapa preelectoral de las pasadas elecciones legislativas?
Se pueden delimitar tres anomalías generales: inscripción de cédulas, financiación ilegal de las campañas políticas y participación en política de funcionarios públicos.

En materia de inscripción de cédulas las irregularidades se efectuaron a través del proceso que se conoce como la zonificación de votantes. Este es generalmente el primer eslabón de la cadena de acciones que permite controlar, por parte de los capitanes y líderes de zona, la votación de los ciudadanos.

Por otro lado, constatamos cómo la financiación ilegal de las campañas se convirtió en el factor con mayor capacidad de distorsión de los procesos electorales en Colombia pues hace que los costos se incrementen de forma descontrolada y, además, es la base económica para la compra y venta de votos en cualquiera de sus modalidades.

Por último, está la participación en política de funcionarios públicos, que va de la mano, en la mayoría de los casos, con la presión de los subalternos para el respaldo a determinadas campañas. La excesiva publicidad por parte de algunos candidatos, como la presión a electorales bajo la amenaza de la pérdida al acceso a programas gubernamentales subsidiados, fueron las otras dos conductas con mayor visibilidad en la contienda electoral.

¿Qué irregularidades se presentaron el día de las elecciones?
El día de las elecciones se consuman varias de las conductas irregulares que se inician o acuerdan en el período preelectoral. Así, la MOE pudo constatar cómo ese día se efectuó el pago final del voto, se contrataron menores de edad para verificar o “campanear” la intención de los votos previamente negociados, se repartió propaganda al interior de los puestos de votación, se suplantaron votantes y jurados de votación, se manipuló la votación de los adultos mayores y, al momento del preconteo, los jurados de votación, delegados de la Registraduría o digitadores previamente negociados alteraron los resultados electorales.

Entre todos los mecanismos de fraude que ha observado la MOE ¿Cuál es el más efectivo?
La manipulación de los formularios electorales se convirtió en el mecanismo de fraude más efectivo porque puede modificar totalmente el resultado: un candidato puede tener 10 votos y pasar a 100, o haber obtenido 140 y terminar con 15. Más que la suma específica de un voto se termina pagando unos jurados quegarantizan una mayor modificación de los resultados.

Un ejemplo se dio en el municipio de Buenaventura, en el que una persona votó 14 veces con diferentes cédulas y la misma huella dactilar. En este caso es indudable que se debió haber pagado a los jurados.

¿Cómo ha visto la transparencia en el proceso electoral de las elecciones para presidencia?
Las elecciones para la Presidencia de la República funcionan de manera totalmente diferente que las de Congreso. En primer lugar, el porcentaje de abstención disminuye porque hay mayor presión del voto de opinión.

En segundo lugar, el proceso electoral de este año es completamente diferente a los dos últimos porque hay una competencia muy cerrada: uno con una muy fuerte plataforma de opinión y otro con una sólida maquinaria partidista. En cambio, en las pasadas elecciones era evidente que la estructura de favorabilidad se inclinaba en más de un 50% por Álvaro Uribe. Por lo tanto, no había un riesgo de fraude tan alto en las urnas.

Para la MOE, que se creó en 2006, esta sería la primera vez que se observan unas elecciones en las que no hay un solo candidato favorito. En esa medida, nos encontramos evidenciando cuáles serían las irregularidades que se podrían presentar. Hasta el momento, la única anomalía que hemos observado y denunciado es la participación en política de funcionarios públicos.

Además, como es la primera vez que observamos una elección en donde Uribe no es candidato y en que la diferencia es estrecha, estamos muy atentos para identificar las pautas que nos sirvan para posteriores observaciones y recomendaciones.

¿Han detectado irregularidades en la financiación de las campañas para presidencia?
En primer lugar, es necesario aclarar que, en materia de control de financiación, hay una gran diferencia entre la campaña al Congreso y la presidencial.

A pesar de que el Consejo Nacional Electoral establece topes de financiación para las elecciones de Congreso los partidos entregan informes de la misma sólo hasta después de las elecciones. En otros países, en cambio, el origen, monto y destino de la financiación de las campañas se sabe antes de las elecciones y no después. Este hecho posibilita que lleguen recursos ilegales a las

campañas provenientes de otro tipo de mafias que no pasan por el sistema y que no aparecen en la contabilidad. Además, también se da otra forma de financiación ilegal a través de empresas que contratan con el Estado y que una vez gana el candidato tienen la garantía de que volverán a ser contratadas.

En cambio, en la campaña presidencial los candidatos reciben un anticipo de 5000 millones de pesos por parte del Estado que les evita tener que buscar financiación por otra parte. A esto se le agrega que con el antecedente del proceso 8000 las campañas han establecido los más altos niveles de control, lo que demuestra cómo este proceso marcó la forma de hacer política en las campañas para presidencia.

¿Qué recomendaciones hace la MOE para las elecciones del 30 de mayo y, en general, para el proceso electoral colombiano?
Claramente estamos abocados a una reforma política en donde se replantee la financiación de las campañas y el diseño del sistema electoral.

En ese sentido, el Congreso tiene que tomar la decisión de generar las medidas necesarias: informes previos del origen de los recursos de las campañas, una formación muy fuerte a los jurados para hacer más transparente el proceso y un estricto control a los jurados de votación.

¿Podría haber jurados comprados en las elecciones para presidencia?
Creo que la única forma de prevenir que en las elecciones de presidencia los jurados cambien los resultados consiste en que la Fiscalía investigue esas mesas en donde hubo anomalías para las elecciones de Congreso, de tal forma que los nuevos jurados se den cuenta que incumplir la ley se castiga. Lamentablemente, en este momento no hay investigación por parte de la Fiscalía ni sanción por parte de la justicia. Si hubiera sanción los jurados recibirían el mensaje y se impediría que alteraran los resultados.

Luego de todo el proceso de observación que ha realizado la MOE, ¿qué recomendaciones tienen para el proceso de elección del presidente del próximo 30 de mayo y para futuros procesos electorales en Colombia?
En primer lugar, la Registraduría debería cerciorarse de que los jurados de votación que incumplieron la ley en las elecciones para Congreso no sean los mismos que estén en las presidenciales. Esto es muy difícil de controlar porque a medida que los municipios son más pequeños los jurados son los mismos.

Por otro lado, la Registraduría debe hacer un proceso fuerte a la hora de formar a los jurados de votación. Aunque en este momento se encuentre haciendo el ejercicio de capacitación no es suficiente que se haga tan sólo faltando un mes para las elecciones y, mucho menos, en condiciones cuestionables como, por ejemplo, salones para 200 personas.
Finalmente, el Estado debe encargarse de sancionar a los funcionarios públicos que incurran en las elecciones.

¿Aparte de hacer las denuncias, qué más hace la MOE para fomentar unas elecciones transparentes?
Nosotros presentamos la información que recopilamos a los partidos y la ciudadanía y, a su vez, le entregamos recomendaciones a las autoridades. También hacemos un seguimiento permanente del tema en el Congreso y le suministramos información a los congresistas para que se pueda impulsar una reforma política que mejore el sistema electoral. A final de cuentas, ese es nuestro objetivo principal.◙

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* Periodista del equipo de comunicación CINEP/PPP.


Publicado en la revista virtual Cien Días vistos por CINEP/PPP Mayo 2010 No 69.

miércoles, 27 de enero de 2010

Bogotá Emprende para todo el país

En el marco del II Encuentro de innovación y emprendimiento, Maria Fernanda Campo, presidenta ejecutiva de la CCB, anunció la entrega de una propuesta de proyecto para transferir el Programa de Emprendimiento de la CCB a otras cámaras de comercio de Colombia.

En el marco del II Encuentro Nacional de Innovación y Emprendimiento, organizado por el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo y la Cámara de Comercio de Bogotá (CCB), la presidenta ejecutiva de la CCB, Maria Fernanda Campo, hizo entrega de una propuesta de proyecto para transferir el Programa de Emprendimiento de la CCB a otras cámaras de comercio de Colombia.

En el evento, que se llevó a cabo el 3 de diciembre en la Sede Salitre de la CCB, Campo indicó que existe un total compromiso institucional para desarrollar la política nacional de emprendimiento e innovación.

Por eso, anunció a los participantes del evento, como parte del apoyo de la CCB no sólo a nivel local sino nacional, la presentación de la versión preliminar del proyecto a Fomypime, instancia del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo encargada de realizar convocatorias para cofinanciar programas y proyectos dirigidos a micros, pequeñas y medianas empresas, para que sea considerado y estudiado.

"A través de este proyecto, pretendemos hacer una transferencia metodológica de todo el Programa de Emprendimiento de la Cámara de Comercio de Bogotá para que toda la información, conocimiento, cartillas, instrumentos, plataforma tecnológica y herramientas que hemos desarrollado para apoyar el emprendimiento en Bogotá y la región pueda ser replicada en otras regiones del país que no tienen los recursos financieros, económicos, ni las capacidades institucionales para desarrollar un proyecto de emprendimiento de alto impacto", manifestó Campo.

Por su parte, Luis Guillermo Plata, Ministro de Comercio, Industria y Turismo, se mostró satisfecho con la propuesta. "Me parece muy importante que podamos tener el modelo de transferencia del programa de emprendimiento de Bogotá para que podamos replicarlo en otras partes, porque es un modelo que ya se inventó, funciona y es un referente muy importante. El Ministerio hará toda la fuerza para que se apruebe. Yo lo veo con muy buenos ojos", indicó.

El proyecto entrará a ser revisado por el Comité de Administración de Fomypime. Una vez sea aprobado y revisado, se adelantarán los trámites para legalizar un convenio entre la CCB y el Ministerio para que pueda ejecutarse entre el 2010 y 2011.

Lucía Camargo Rojas

Publicado en www.bogotaemprende.com en diciembre de 2009

Círculos de innovación: nuevas ideas, más competitividad

Foto: CCB

Los resultados de la competencia: ideas empresariales "Círculos de innovación", realizada en Bogotá Emprende, demuestran la importancia de promover este tipo de espacios en las organizaciones. Tanto empresarios como creativos se sienten satisfechos.

Los seis integrantes del grupo estaban muy nerviosos. Sólo tenían un minuto para explicar su propuesta, que consistía en presentar, de forma imaginaria, una idea de negocio al industrial colombiano Julio Mario Santo Domingo. Sus jurados eran dos expertos en el tema de innovación: Laura Niño, investigadora senior de Philips Design-Holanda y Luis Fernando Chavarro, asesor de innovación de Bogotá Emprende.

Tan sólo dos de ellos se conocían previamente (estudiaron diseño industrial): Diego Vanegas y Catalina Cardozo. Por eso, no dudaron un segundo en juntarse para conformar uno de los grupos que iba a participar en la competencia ideas empresariales "Círculos de innovación", organizada por el Centro de Emprendimiento Bogotá Emprende, en el marco del Festival del Emprendedor, llevado a cabo el 19 y 20 de noviembre.

La competencia ideas empresariales "Círculos de innovación", hace parte de una serie de actividades que Bogotá Emprende creó para incentivar la cultura de la innovación en el país. Consiste en una convocatoria abierta en la cual los ciudadanos tienen la oportunidad de dar ideas para mejorar procesos en las empresas y de recibir capacitación especializada en temas como creatividad, emprendimiento, entre otros, a cambio de un premio entregado por la empresa a la que se le realiza el diagnóstico.

Para el Centro de Emprendimiento Bogotá Emprende, la innovación es la utilización de conocimiento para generar valor, de una nueva manera, en un mercado. Puede ser conocimiento científico y técnico, pero el más importante, es aquél que está basado en el consumidor.

La empresa colombiana que aceptó el reto de apostarle a una forma novedosa de adquirir ideas fue Quala. "Cuando oímos la propuesta nos dimos cuenta de que estaba acorde con la cultura de innovación que estamos implementando constantemente en nuestra empresa", explica Carlos Alberto Martínez, Gerente del grupo de shampoo de Quala.

Así, junto con el equipo de Bogotá Emprende, revisaron los productos que ofrece Quala y decidieron que un shampoo exclusivo para hombres, podía ser una marca susceptible para que los participantes del concurso analizaran, de tal manera que pudieran diseñar un caso de innovación.

Así que redactaron el caso y comenzaron a difundir la convocatoria para que los interesados se inscribieran en el concurso. El premio: $5.000.000 entregados por Quala.

Los ganadores
El equipo ganador estuvo conformado por Heidy Carolina Fajardo, ingeniera química y actual estudiante de diseño industrial; Nicolás Lara, diseñador gráfico; Ligia Gardeazábal, empresaria, Camilo Palma, quien estudió mercadeo, y los diseñadores Vanegas y Cardozo.

Esta última fue la representante del grupo en el primer reto. Rápidamente logró comunicar, de forma muy concreta y creativa, las ideas de todos los integrantes.

En la segunda etapa de la competencia, sólo participaron seis grupos de los 40 que se habían inscrito inicialmente. A ellos se les presentó el reto real, que consistía en desarrollar una propuesta innovadora para un shampoo exclusivo para hombres. Para lograrlo, los participantes fueron asesorados por Niño y Chavarro, quienes se encargaron de guiarlos durante todo el proceso.

"Me siento gratamente sorprendido con los resultados que mostraron los tres finalistas del concurso. A pesar de que son personas que no están involucradas constantemente en la marca, lograron hacer diagnósticos bastante interesantes y construyeron algunas propuestas que llaman la atención", afirma José Daniel Toledo, uno de los jurados del concurso y gerente del grupo de Ego de Quala.

Para Toledo, en particular el grupo ganador mostró el mayor nivel de innovación, pues evidenció que aún existen varios caminos por explorar y, además, mostró otras formas de ver la marca. "Valió mucho la pena hacer el concurso".

El balance que hace Toledo es altamente positivo. "Esta experiencia nos demuestra que los "Círculos de innovación" son un espacio muy importante, en donde el sector público y el sector privado se unen para buscar el desarrollo de la innovación en el país. En el fondo, este tipo de iniciativas, como la que promueve el Centro de Emprendimiento Bogotá Emprende, son las que van a lograr que nuestra economía, productos y propuestas tanto a nivel nacional, como a nivel internacional, tengan una mejor acogida, de tal forma que siempre se logren los mejores negocios".

Por su parte, los ganadores del concurso también se sienten muy satisfechos. "Aprendí la importancia de trabajar con personas de distintos perfiles profesionales. Me enseñaron a estar más abierto. Además, aprendí sobre innovación, una herramienta que quiero seguir aplicando profesionalmente", explica Vanegas.

En conclusión, el encuentro demostró por qué es necesario que en Colombia se empiecen a implementar los procesos de innovación que se están dando en el ámbito mundial, para que las empresas sean más competitivas. Por eso, el Centro de Emprendimiento continuará llevando a cabo este tipo de actividades en beneficio del desarrollo regional.
Lucía Camargo Rojas
Publicado en bogotaemprende.com en noviembre de 2009.

Roberto Canessa. Sobreviviente del accidente de los Andes

Cuando Roberto Canessa partió, junto con otros 39 pasajeros y 4 tripulantes, hacia Santiago de Chile en el avión Fairchild Fokker F27, nunca imaginó que tendría que enfrentar una de las situaciones más difíciles de su vida.

Corría el año de 1972. Los 40 pasajeros conformaban el equipo de rugby Old Christians del colegio uruguayo Stella Maris y se dirigían a jugar un partido contra el equipo Old Boys. Debido a un fatal error de navegación, el avión se estrelló contra la Cordillera de los Andes y, de inmediato, murieron doce pasajeros. Al día siguiente fallecieron quince más.

Las 27 personas que sobrevivieron (una murió al octavo día), entre ellas Canessa, quien en ese entonces era estudiante de Medicina, se enfrentaron a una penosa situación: no tenían alimentos ni conexión con la sociedad civilizada y se encontraban a 3.700 m de altura, a 30 grados bajo cero.

Gracias al liderazgo que ejerció Canessa, la debilidad, aletargamiento y desesperanza que se empezaron a gestar en el equipo, fueron transformadas por un compromiso y una necesidad profunda de ayudarse mutuamente y contribuir al bienestar colectivo.

Canessa propuso soluciones para todos los problemas que se les presentaban y fabricó artefactos y utensilios ingeniosos, a partir de elementos que extraía del avión, como alambiques, guantes y botas, que les fueron de gran utilidad para resistir el frío.

El que entonces era apenas un estudiante de medicina tuvo claro, desde el principio, que no podía ser parte del fracaso. Según él, la experiencia le demostró que cuando flaquean las esperanzas, seguir con el esfuerzo en sí mismo es lo único que, aparte de los logros, da paz espiritual.

Más de un mes después de que ocurriera el accidente, Canessa partió, junto con otros dos compañeros, en búsqueda de ayuda. Lograron hacerle llegar un mensaje a un arriero, quien da la noticia a los Carabineros de Chile. De inmediato, mandaron helicópteros de rescate.

Hoy en día Roberto Canessa es un prestigioso Cardiólogo Pediatra, que ha sido galardonado tres veces con el Premio Nacional de Medicina de Uruguay. Además, es miembro del Equipo de Transplantes Cardíacos del Hospital Italiano, así como investigador de Cardiología Fetal.

Gracias al exitoso liderazgo que ejerció durante la penosa estancia en la Cordillera de los Andes, Canessa es contratado constantemente para motivar a los equipos de trabajo de distintas empresas a optimizar las cualidades de cada uno de los miembros del grupo. Para el médico, el potencial que todos tenemos es raramente utilizado y si queremos que los helicópteros nos vengan a rescatar, hay que irlos a buscar caminando.

Esta fuerte convicción, es la que enseña en las charlas que ha dictado en prestigiosas universidades como las instituciones estadounidenses Harvard, Massachussets Institute of Technology, entre otras.

Entrevista a Canessa


El cardiólogo y sobreviviente a un accidente aéreo, Roberto Canessa, dictó una charla, el pasado 19 de noviembre, en el marco del Festival del Emprendedor. Bogotá Emprende habló con él acerca de la creación de empresa, la crisis mundial y otros temas de interés para todo emprendedor y empresario.

Roberto Canessa es un prestigioso cardiólogo pediatra, conocido por haber vivido durante más de dos meses en la Cordillera de los Andes, luego de que el avión en el que iba (junto con 43 personas más) se estrellara. Su experiencia fue narrada en el libro y película Viven.

Gracias al exitoso liderazgo que ejerció durante la penosa estancia en la Cordillera de los Andes, Canessa es contratado constantemente para motivar a los equipos de trabajo de distintas empresas a optimizar las cualidades de cada uno de los miembros del grupo. Para el médico, el potencial que todos tenemos es raramente utilizado y si queremos que los helicópteros rescaten, tenemos que irlos a buscar caminando.

Luego de que Canessa relatara su experiencia en la Cordillera de los Andes a los asistentes al Festival del Emprendedor, que se realizó el 19 y 20 de noviembre, aceptó hablar con Bogotá Emprende acerca de la creación de empresa, la crisis mundial, entre otros temas de gran interés para ti, que buscas consejos y asesorías para sacar adelante tu negocio.

A continuación, podrás conocer las respuestas del sobreviviente y más detalles acerca de su historia:

¿Qué te enseñó la experiencia en la Cordillera de los Andes?



El no rendirse ante la adversidad y el dejar de pensar que uno no tiene los elementos apropiados para realizar una acción. Durante la experiencia en la montaña, ni mis compañeros ni yo teníamos nada y, a pesar de eso, logramos sobrevivir. Tan sólo éramos personas comunes y corrientes que, enfrentadas a una situación terrible, logramos resultados extraordinarios. O sea que la gran enseñanza es que las personas comunes sí son capaces de tener logros extraordinarios.

¿Por qué es importante que las empresas conozcan experiencias como la que a ti te sucedió en la montaña?

Porque es una experiencia real, a diferencia de las teorías de la organización empresarial y de las relaciones humanas. En nuestro caso, podríamos decir que fue como si nos hubieran puesto en la montaña para ver cómo el hombre organiza su estructura, o sea, fue una experiencia básica de organización de recursos humanos que le ocurrió a gente real y no a caracteres ficticios. Es decir, fue pura práctica. Por eso creo que tiene un lugar muy importante.

¿Qué piensas de que existan espacios como Bogotá Emprende?

Pienso que hoy en día los jóvenes tienen toda la energía y vitalidad para desarrollarse pero a veces no encuentran los marcos apropiados para hacerlo. De hecho, llegan rápidamente a la madurez a través de la computación y de otros incentivos. Sin embargo, necesitan de una guía que les pueda brindar gente más experimentada para ayudarlos a dar el paso siguiente que los lleve a emprender y a construir materialmente su empresa y esa tarea la está llevando a cabo Bogotá Emprende.

¿Qué consejos le das a la gente que quiere crear o consolidar su empresa?

Que tienen que creer en sí mismos, que no deben perder el entusiasmo ni la humildad y que se alimenten de sus sueños y sus ilusiones. Lo que pasa es que deben saber elegir muy bien hacia dónde quieren apostar, porque hay sueños que son muy disparatados. No se trata sólo de emprender, sino también de llevar a cabo y ejecutar. Pero para lograrlo hay que hacer un fuerte análisis previo de lo que uno quiere realizar, y así verificar si efectivamente es viable.

Por ejemplo, cuando nosotros estábamos en la montaña y debíamos tomar una decisión, lo primero que hacíamos era una especie de tormenta de ideas, a través de la cual proponíamos varios proyectos y, al final, elegíamos uno. Para lograrlo, no debíamos confundir al líder con los generadores de ideas: el líder es aquel que organiza al grupo y los generadores de ideas a veces no tienen la fuerza de llevarlas adelante. Lo importante, e interesante, es que en un grupo humano se pueda jugar con esas dos capacidades.

A la luz de tu experiencia en la montaña, ¿cómo interpretas la crisis económica mundial?

Creo que uno de los libros que más enseña al hombre es la Biblia. Allí se enuncia que cuando hay siete años de vacas gordas, después hay siete de vacas flacas, que son las crisis. O sea que las crisis son realidades del devenir de las culturas y, por consiguiente, hay que saberlas aceptar y conocer, para así poderlas pasar.

Todo el mundo habla de crisis pero nadie lo hace acerca de lo absurdo que es que te vaya demasiado bien. Entonces, la verdad está en el medio. Es tan absurda la crisis, como que te vaya demasiado bien. Creo que lo importante de las crisis es que eliminan todo lo que es accesorio para así purificar y restablecer lo verdadero.

Lucía Camargo Rojas

Publicado en www.bogotaemprende.com en noviembre de 2009.




Más de $20.000 millones negociados en la IV Rueda de Negocios de Bogotá Emprende

Foto: CCB

Con éxito se llevó a cabo la Gran Rueda de Negocios en el marco del pasado Festival del Emprendedor, en la que los empresarios tuvieron la oportunidad de hacer contactos. Entre la primera y la segunda jornada se reportaron más de $20.000 millones de pesos en expectativas de negocios.
Marco Fidel Peña tiene una empresa que fabrica y comercializa productos de plástico. Como es matriculado en la Cámara de Comercio de Bogotá (CCB) se enteró vía correo electrónico de la Gran rueda de negocios que se realizó en el marco del Festival del Emprendedor. Por eso, no dudó un minuto en inscribirse y el balance que hace es altamente positivo.
"A pesar de que apenas me inscribí hace quince días y no tenía programadas tantas citas en la primera jornada hice muy buenos contactos. Hablé con 25 compañías y conseguí tres proveedores fundamentales para mi negocio", comentó el oferente.
Peña hace parte de los más de 1300 empresarios que se registraron a la IV Rueda de Negocios, organizada por el Centro de Emprendimiento Bogotá Emprende, que tuvo su primera jornada el 19 de noviembre en el Centro Empresarial de Kennedy de la CCB y que continuó al día siguiente en la misma sede de 8 a.m. a 6 p.m.
Al registrarse, los empresarios debían describir los productos que iban a vender y los que querían comprar. El sistema era el encargado de establecer las citas de negocios entre los diferentes oferentes para el 19 de noviembre y entre oferentes y compradores para el 20.
En total, se establecieron 7800 citas de negocios, de las cuales se ejecutaron 4000. A esto se le añade que oferentes como Peña aprovecharon el espacio para conocer a otros empresarios y hacer contactos, a pesar de que no tenían una cita programada.
Los resultados de las citas
Al final de la segunda jornada se registraron 1217 oferentes y 85 compradores para un total de 1302 asistentes. Según Alexander Cleves, coordinador de las ruedas de negocios en el programa Bogotá Emprende, se superaron satisfactoriamente las expectativas, pues se esperaba cerrar el día con $15.000 millones de pesos negociados y la cifra final fue de más de $20.000 millones.
Con el fin de dinamizar el mercado interno, el Centro de Emprendimiento programó el 19 de noviembre citas exclusivas entre oferentes de Bogotá, que son el gran porcentaje de empresas registradas en la CCB que corresponden al tipo de pequeña y mediana.
Del 100% de citas entre oferentes, el 30% se llevó al nivel de trueque, es decir, los empresarios intercambiaron productos y servicios con valores equivalentes. Una opción para enfrentar la crisis económica.
En cambio, el 20 de noviembre se llevaron a cabo las citas entre oferentes y compradores profesionales, es decir, con la gran industria, que vino de las principales ciudades del país: Cali, Medellín, Pereira, Manizales, Bucaramanga, Barranquilla, Cartagena, Popayán, Pasto y Riohacha.
Empresarios como Peña, tenían muchas expectativas por este segundo encuentro. "Me sentí seguro porque del Centro de Emprendimiento me mandaron mucha información para que estuviera preparado y cerrara de manera exitosa el negocio", comenta.
Y es que, de acuerdo con Cleves, "esta es quizá la rueda de negocios en la que los empresarios han recibido más capacitación por parte de Bogotá Emprende y de mayor calidad. Durante este último mes les enviamos información relacionada con la rueda al menos una vez a la semana. Por ejemplo, les escribimos los tips para tener en cuenta antes de la rueda: no mascar chicle, no fumar, no hablar de política, son cosas tan básicas que a veces las olvidamos, pero que pueden influir a la hora de cerrar un negocio".
Al final del día, Cleves se siente satisfecho con los resultados obtenidos. "El balance es muy positivo. La IV Rueda de Negocios es la más grande que ha realizado la CCB. Se cumplieron y se superaron las metas y propuestas novedosas como la del sistema de trueque fueron muy bien recibidas por los oferentes. Por eso, desde ya, comenzaremos a preparar la siguiente rueda que esperamos realizar en abril del 2010", concluye.
Lucía Camargo Rojas
Publicado en bogotaemprende.com en noviembre de 2009.

Exitosa inauguración del Festival del Emprendedor

Foto: CCB

Más de 600 personas asistieron a la inauguración del Festival del Emprendedor, evento en el cual la presidenta de la CCB invitó a los asistentes a aprovechar los servicios de Bogotá Emprende y el sobreviviente a un accidente Roberto Canessa ejemplificó la esencia de la tenacidad.

"Yo daba gracias porque sabía que después de esa experiencia ya nunca más podría estar peor", dijo, ante 600 personas que asistieron a la inauguración del Festival del Emprendedor el pasado 19 de noviembre, Roberto Canessa, cardiólogo pediatra que hace más de 30 años tuvo que enfrentar, junto con sus entonces compañeros del equipo de rugby, una situación extrema.

Canessa es uno de los 14 sobrevivientes de un fatal accidente en el que un avión de la Fuerza Aérea uruguaya se estrelló contra la Cordillera de los Andes. Los pasajeros que no perecieron en el impacto tuvieron que afrontar, durante 72 días, más de 30 grados bajo cero, sin posibilidades de alimentación.

El relato de esta historia y de cómo cada uno de los miembros del equipo apoyó a los demás para salir adelante, afrontando difíciles situaciones de convivencia, fue magníficamente relatado por Canessa en la apertura del Festival, que se llevó a cabo hoy en horas de la mañana en el Centro Empresarial de Kennedy de la Cámara de Comercio de Bogotá (CCB) y que también disfrutaron de manera virtual los asistentes al Centro Empresarial Chapinero.

El ejemplo de su experiencia y de cómo logró sobrevivir gracias a su tenacidad e ingenio a una situación tan adversa, fue el preámbulo para inaugurar el evento, que se realiza en el marco de la Semana Mundial del Emprendimiento.

Así lo afirmó María Fernanda Campo, presidenta ejecutiva de la CCB, quien, luego de la charla de Canessa, explicó a los participantes cómo el programa Bogotá Emprende fue creado hace tres años gracias a una alianza entre la Alcaldía Mayor y la CCB con el objetivo fundamental ofrecer servicios de calidad a los emprendedores y empresarios para crear nuevas empresas en la ciudad y formalizar y consolidar las existentes.

Con orgullo, Campo afirmó que el balance del Centro de Emprendimiento Bogotá Emprende es supremamente satisfactorio: "hemos llegado a más de 780.000 personas entre emprendedores y empresarios y hemos ayudado a crear más de 6.800 empresas a lo largo de estos tres años".

"Igualmente,contribuimos a que más de 4.700 emprendedores y empresarios ampliaran sus redes de contactos a través de múltiples eventos que tenemos en nuestros centros de emprendimiento. Además, hemos realizado múltiples ruedas de negocios y contactos comerciales, en donde hemos apoyado a más de 1.400 emprendedores y empresarios, quienes han realizado negocios o han generado expectativas de negocio por más de 41.000 millones de pesos", explicó.

La presidenta de la entidad invitó a los emprendedores y empresarios de Bogotá y la región para que sean partícipes de una jornada en la que podrán dar vida a sus ideas de negocio y fortalecer sus empresas con el apoyo del Centro de Emprendimiento. "Nuestro interés principal consiste en generar en ustedes el interés por aprovechar la totalidad de nuestros servicios y, en adelante, nos comprometemos a seguir trabajando para generar empresa en nuestra ciudad", concluyó Campo.
Lucía Camargo Rojas
Publicado en bogotaemprende.com, en noviembre de 2009.